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Investigador del CU Costa Sur da a conocer condiciones actuales de contaminación de la Laguna de Cajititlán y la estrategia de restauración

Investigadores del Centro Universitario de la Costa Sur (CU Costa Sur) de la Universidad de Guadalajara en coordinación con investigadores de la Universidad Politécnica de la Zona Metropolitana de Guadalajara (UPZMG), realizaron un estudio y seguimiento de la calidad de agua de la laguna de Cajititlán para entender la causa de la mortandad masiva de peces que se ha presentado en los últimos años y agravado de 2008 a la fecha, misma que se ve reflejada más drásticamente en temporada de lluvias, además, debido a que en septiembre de 2014 se registró la muerte de casi 200 toneladas de peces.

Durante un periodo de dos años (septiembre de 2014 a septiembre de 2016) monitorearon 61 puntos de la laguna para conocer su calidad de agua, así como su distribución espacial y temporal y entender los cambios que se dan en la calidad del agua. 

“El objetivo que se persiguió en el diagnóstico fue colaborar en el mejoramiento de las condiciones de calidad del agua de este importante cuerpo de agua, que no solo tiene importancia desde el punto de vista natural, sino también por el valor cultural y turístico que representa la laguna de Cajititlán para el occidente del país”, indicó el doctor Luis Manuel Martínez Rivera, especialista en manejo integral de cuencas del CU Costa Sur, quien fue el responsable técnico del estudio.

En rueda de prensa celebrada este martes 25 de abril a las 10:00 horas en la ciudad de Guadalajara, dieron a conocer que la causa principal de la eutrofización de la laguna de Cajititlán está basada en dos fuentes, “la principal fuente de contaminación proviene de la entrada de aguas residuales con alta carga orgánica y nutrientes provienen de los poblados de Cuexcomatitlán, San Miguel Cuyutlán, San Lucas Evangelista y Tlajomulco, dado que es una cuenca cerrada, todas las aguas residuales que no son tratadas van a dar directamente al punto más bajo del escurrimiento que es la laguna. Durante la temporada de secas las aguas residuales que son descargadas en la laguna tienen poco movimiento y van acumulando sedimento orgánico en el fondo del lecho, principalmente en la zona sureste de la laguna”, señaló el investigador del CU Costa Sur.

Explicó que, durante la temporada de lluvias, todo el sedimento que se depositó durante los meses de secas y que causa que esta zona esté en completa anoxia, se mueve hacia la parte sur en un periodo relativamente corto producto de una creciente o escurrimiento extraordinario de los afluentes que llegan a la laguna, produciendo que la zona anóxica se mueva rápidamente afectando los peces que ahí se encuentran.

“El proceso de descomposición de la materia orgánica es responsable de la pérdida de oxígeno y la liberación de nutrientes que ha causado un incremento muy significativo de las algas de la laguna, que en conjunto nutrientes y algas alteran los demás factores fisicoquímicos de la laguna como la turbiedad, pH y las variaciones extremas de oxígeno en la laguna desde anoxia hasta sobresaturación. La alteración de todo el sistema acuático por efecto de nutrientes, algas, pH, turbidez, oxígeno, etc. son los responsables de la muerte masiva de peces en la laguna. Aunque el factor más determinante y de impacto inmediato es la falta de oxígeno”, puntualizó Martínez Rivera.

La segunda causa que refirió es la contaminación no puntual, que es aquella en la cual durante el periodo de lluvia el agua arrastra agroquímicos y sedimentos producto del proceso de erosión, así como aceites y basura que se encuentra en las calles y que es arrastrada hacia cauces o desagües que finalmente van a dar a la laguna por ser el punto más bajo del escurrimiento.

De acuerdo a las condiciones actuales de contaminación y luego de hacer un análisis de la información, recopilación y elaboración de mapas, para ver el comportamiento, los investigadores propusieron las siguientes estrategias de manejo del agua:

  • Cero descargas de agua residual sin tratar a la laguna de Cajititlán, pues aun cuando el agua sea tratada, como parte del proceso de descomposición se generan nutrientes y aunque hay disminución durante el proceso de tratamiento aun el agua tratada sigue enriquecida con nutrientes.
  • Asegurar que las plantas de tratamiento que descargan a la Laguna de Cajititlán cumplan con las Normas Ambientales, y que eliminen el fosforo, para ello, el método químico de coagulación y fijación en sedimentos es uno de los métodos más eficientes en plantas de tratamiento de aguas residuales, utilizándose para ello, sulfato de aluminio, aluminato sódico o cloruro férrico e, incluso, cal con adición de polímeros.
  • Utilizar la vegetación acuática que ya existe en la zona de acumulación para que esta sea la que tome los nutrientes del agua. De tal manera que, una opción es cortar franjas de Tule, para hacer que el agua residual o agua tratada tenga un recorrido de mayor longitud para permitir que el mismo Tule tome los nutrientes del agua y lo convierta en biomasa verde. La biomasa extraída del humedal se puede hacer composta y de esta manera se extraen los nutrientes acumulados en esta zona de la laguna. Este proceso se puede hacer una vez al año al término del temporal de lluvia, para que tenga todo el periodo de secas para extraer los nutrientes del agua.
  • Solicitar a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) pase a la laguna de Cajititlán de la clasificación de cuerpo receptor tipo A, a cuerpo receptor tipo C, en la Ley General de Derechos, lo que pondría condiciones de calidad de agua más estrictas para descargas de aguas residuales o tratadas en este cuerpo receptor.
  • Delimitar la zona federal de la laguna, si esta no se ha determinado, para utilizar esta zona en la incorporación de vegetación ribereña utilizando especies nativas, que mejoren la calidad del hábitat y que tomen nutrientes de las aguas eutrofizadas de la laguna.
  • Reubicar los circuladores de agua de la Comisión Estatal del Agua (CEA) en la zona de mayor concentración de materia orgánica o en la zona cercana a esta en donde de las condiciones de profundidad necesaria para el funcionamiento adecuado de esto y para que favorezcan el movimiento del agua del fondo hacia la parte superior y pueda ser oxigenada por el viento.  Actualmente están dispersos y ubicados en zonas donde no tiene problemas de oxigenación la laguna, incluso algunos fuera de funcionamiento.
  • Incrementar los sitios de muestreo de la Laguna de Cajititlán por parte de la CEA para considerar al menos dos puntos en la zona de mayor concentración de recarga de materia orgánica y suba esta información al sitio web de la CEA como hace con todos los demás muestreos.
  • Establecer muestreos mensuales de todas las descargas de aguas de las plantas de tratamiento para el monitoreo de nitrógeno, fosforo, coliformes fecales y DBO, así como el caudal de descarga y que estén públicos en un portal del Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga o de la CEA. Estos muestreos son adicionales a los que marca la NOM-001-ECOL-1996.
  • Establecer el decreto de Zona de Restauración Ecológica o de Fragilidad Ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial para que se desarrolle una estrategia institucional estatal y federal que invierta recursos en la restauración del ecosistema natural de la laguna de Cajititlán.
  • Una alternativa que debe ser valorada para eliminar el sedimento y agua residual acumulada en la zona de mayor concentración de materia orgánica es el bombeo e inundación de superficies agrícolas para permitir que el sedimento orgánico sea depositado en terrenos agrícolas que después se convierte en fertilizante orgánico que mejora la calidad del suelo y que permite filtrar el agua de la laguna y regresar vía subterránea hacia la misma.  Levantando un bordo de al menos 1 m de altura en una superficie de 10,000 metros cuadrados, se pueden filtrar cerca de 10,000 metros cúbicos o 10 millones de litros de agua enriquecida con materia orgánica y nutrientes. Para esto debe ubicarse una parcela que no esté permanentemente inundada, pero si conectada de manera subterránea con el agua de la laguna a una distancia mayor de 1 m de profundidad del freático para permitir su infiltración. Gran parte de esta agua también será evaporada.

En su intervención, el maestro Enrique Javier Solórzano Carrillo, Rector de la UPZMG, y representante del Consejo de Cuenca Lerma-Santiago, expresó que lo que están haciendo las Universidades y otras instituciones que se han involucrado y el propio Ayuntamiento es muy factible, e hizo un llamado para que tambien la CEA y CONAGUA comiencen a invertir, pues por la importancia de la laguna y las especies de flora y fauna que habitan se está trabajando un amplio estudio y una ficha para solicitar que sea declarada sitio RAMSAR.

Por su parte, el licenciado Miguel Ángel León Corrales, Director de Gestión Ambiental, Cambio Climático y Sustentabilidad del H. Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, agradeció las aportaciones de los investigadores de las dos instituciones, así como el compromiso y profesionalismo con la sociedad para resolver problemas ambientales, asimismo destacó que, el diagnóstico coincide con el realizado por el gobierno de Tlajomulco.  

Enseguida, presentó algunas acciones que ya han emprendido y en las que se han invertido alrededor de 168 millones de pesos. Destacó que, lo primero fue aumentar la capacidad de las plantas de tratamiento, como es el caso de las plantas de San Miguel, Cajititlán y San Juan para tratar más litros, por otro lado, dijo que se han instalado dos aireadores en la laguna y se está instalando un biofiltro flotante, mismo que tiene 50% de avance, asimismo se instalaron 10 humedales artificiales (planta vetiver), otra acción fue el proyecto de agricultura sustentable, realización de composta, y se ha extraído alrededor de 280 toneladas de pez popocha, también, se creó un Consejo Ciudadano en el que participan ciudadanos de las distintas poblaciones aledañas a la laguna, representantes del gobierno municipal, de 6 universidades, y de los gobiernos estatal y federal.

Para concluir, el doctor Martínez Rivera indicó que recuperar la laguna tarda muchos años, pero es necesario comenzar ya, el primer paso es que no entre agua contaminada y será hasta dentro de 3 y 5 años que se comiencen a ver los resultados.

 

Redacción: Lorena Medina

Fotografía: Lorena Medina/Luis Manuel Martínez

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