Código Ético

Código Ético para el docente del PE de Estudios Turísticos

 

Considerandos [1]

 

La comprensión y la promoción de los valores éticos comunes de la humanidad, en un espíritu de tolerancia y respeto de la diversidad de las creencias religiosas, filosófica y morales son, a la vez, fundamento y consecuencia de un turismo responsable.

El turismo, es un factor insustituible de autoeducación, tolerancia mutua y aprendizaje de las legítimas diferencias entre pueblos y culturas de su diversidad.

Todos los agentes el desarrollo turístico tienen el deber de salvaguardar el medio ambiente y los recursos naturales, en la perspectiva de un crecimiento económico saneado, constante y sostenible, que sea capaz de satisfacer equitativamente las necesidades y aspiraciones de las generaciones presentes y futuras.

 

Propósitos

Con la intención de fortalecer de manera organizada y colectiva aspectos éticos en nuestros estudiantes y compañeros académicos, los profesores que impartan clase en el Programa Educativo de Turismo deberán ejercer y fomentar los siguientes:

 

Principios

Responsabilidad, en el cumplimiento de nuestras funciones, en el respeto por el medio ambiente y los recursos naturales y culturales.

Responsabilidad para contar con los  recursos metodológicos y conocimientos adecuados., manteniendo una firme condición de esfuerzo para actualizarlos, procurando a la vez impulsar en el alumno el ser gestor de su propio aprendizaje, inculcando  en los alumnos una actitud  de búsqueda, investigación creativa , crítica y propositiva, impulsando el trabajo colectivo entre colegas y estudiantes.

Honestidad, con nosotros mismos y en el trato con los demás, siendo capaces de reconocer nuestros errores y aprender de ellos, teniendo en consideración los principios de las instituciones y organizaciones impulsoras del desarrollo humano integral.

Libertad de acción, respetando los derechos de todos los individuos, consignados en la legislación mexicana y la normatividad universitaria; impulsando la libertad de pensamiento con la única limitante de cultivar la tolerancia para reconocer el valor de la opinión de los demás, propiciando el dialogo y la libre expresión de ideas,  sin discriminaciones de ninguna índole.

Integridad, que cierre la brecha que en ocasiones existe entre nuestro decir y hacer.  Integridad para que nuestras acciones sean plenamente respaldadas por nuestras palabras y visceversa.

Equidad, porque creemos que la acción educativa  es un derecho que puede contribuir al cambio social y a revertir las diversas inequidades, sobre todo si se educa bajo criterios de democracia.



[1] Código Ético Mundial del Turismo. OMT. Asamblea General. Chile.1999